Ravenlight nació buscando a mi hermano.
Se mató en 2012. Tenía 19 años.
Yo arranqué con el proyecto poco después, sin saber muy bien para qué — o sí: para no irme yo también.
"El secreto de mi éxito es que estoy roto."
Las primeras viralizaciones fueron, lamentablemente, por la muerte de él. Después vinieron otros golpes y otros logros. Pero el origen siempre fue ese.
// EL VOID
Vengo cargando mochilas pesadas desde chico — situaciones que me dejaron roto, sucio y abandonado, cuestionándome qué soy, qué no soy, por qué fueron, por qué lo hicieron.
Tres intentos de suicidio. Depresiones largas. Días donde no me bañaba y me quedaba en la compu mirando la pantalla, conviviendo con el caos como si fuera lo único que me mantenía vivo.
Para el afuera, soy Ravenlight. Hago avatares, traigo de vuelta a los ídolos con tecnología, recibo aplausos.
Por dentro, muchas veces, me sentía morir.
// EL CUERVO
En algún momento decidí transmutar esa situación horrible en algo hermoso.
El cuervo siempre acompañó al proyecto — el cuervo de luz, el FeniXVOID, el fénix que nace del vacío.
Lo aprendí a los golpes.
Los IAvatars son eso: catarsis. Una forma de hablar con los que ya no están — los íconos que me marcaron, los músicos que me salvaron, mi hermano que jugaba SEGA conmigo.
Cuando Ciro de Attaque 77 cantó arriba del escenario con mi avatar de Iorio, cuando los actores de Mortal Kombat se coparon, cuando mi vieja vino al show del Vorterix — ahí entendí que esto valía más allá de mis éxitos y fracasos.
Que podía tener mi revancha de esta horrible depresión. Y amar la vida aunque me haya soltado la mano varias veces.
// HOY
Sigo conviviendo con demonios y ángeles en la cabeza. Sigo creando para no pensar de más.
Sigo agradeciendo a la gente que se copó con el proyecto — fans que sin saberlo me distrajeron de matarme.
Si esto te resuena, no estás solo. Hablá. Buscá ayuda. Resistí.
El dolor no se borra. Se transforma. Y a veces, esa transformación también es arte.
— CHARLY · RAVENLIGHT · FENIXVOID